Rudy ya sabes quien es. Sergi es el hijo de un buen amigo, chico callado, jugón infantil, es muy de la Penya y muy de Rudy.
Aunque para disfrutar de las jugadas de Rudy no hace falta ser del Joventut, hace falta ser del baloncesto.
Sé que Sergi visita este sitio a menudo y que le gusta ver los movimientos para luego practicarlos en el entrenamiento, le divierte mucho jugar a basket y le divierte ver basket.
La única nota técnica que hoy apunto es sobre donde hemos de saber colocarnos los entrenadores y nuestro ego. El gran público y los jóvenes aficionados vienen a las canchas no a ver nuestra jugada maestra de pizarra ni a escuchar nuestras aburridas declaraciones. Somos parte del juego, no el ombligo del juego.
Vienen a ver jugadores como Rudy, que hacen levantarse de sus asientos a los padres y que hacen que los hijos simulen al llegar a casa en los marcos de cada puerta el último mate.
En la progresión de Rudy se hace notar fuertemente que su talento ha sido dirigido con mucho acierto desde el banquillo.
Disfrutad.
PD: Por cierto, el padre de Sergi es un preparador físico de leyenda, que ha mejorado jugadores en el Cotonificio, Valvi Girona, Selección Junior, Joventut y Cáceres entre otros.



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