Sé que este es un Video Blog específico de basket, pero no puedo dejar de escribir sobre el Padre Pacífico Martínez, franciscano que falleció anoche.
Pacífico, entrenador de mi vida y de las de muchos otros compañeros y amigos. Cura duro y exigente consigo mismo y con los que quería, quiso entrenarnos para afrontar este mundo de la mejor manera. Pacífico, franciscano guia de generaciones distintas de cacereños y extremeños.
Cariñoso, divertido, maestro, espiritual, singular y rebelde, muy rebelde. A esa rebeldía como aire fresco nos unimos los jóvenes y los jóvenes constituyeron su obra.
Pacífico, fusite mi profesor, me regalaste el final de la infancia descubriendo, la adolescencia plena y feliz, la juventud madurada a golpe de responsabilidad que pusiste en mis hombros.
Pacífico me regalaste mis mejores amigos, me regalaste a Mónica, la mujer de mi vida. Me has dado tanto…
Esta madrugada ha sido como las madrugadas en la Sierra de Gata, verano, estrellas, silencio y tu presencia. Hace 20 días, cuando conociste a Manuel, ya nos despedimos, has esperado a la hermana muerte con la serenidad y alegría que te caracterizó. Nos diste la última lección, querías descansar.
No dejes de acordarte de nosotros.

MUY BIEN DICHO PITY SI SEÑOR, DESCANSE EN PAZ PACHI
Porque tú me trajiste, cuando él me llamaba, sus últimas palabras para mí, déjame que apunte estas preguntas, que todos nos hacemos en el recuerdo.
Muchas gracias, Piti.
Preguntas para Pacífico
¿Y dime, cómo Es? ¿Lleva un triángulo en la
frente y zapatillas de deporte? ¿O es Su rostro
adusto y oscuro, pero dulce, como un icono mal
lijado en las meriendas de julio? ¿Está Su carne
rota y desmembrada, vacía de carcoma, pero
radiante de luz? ¿Y cómo es el Espíritu, tiene
sabor a menta, trazas de pictolín? ¿Y Ella? ¿Es
una niña de Sevilla o una extremeña lozana?
¿Se parece a tu madre, tiene arrugas de amor?
¿Sigue loco aquel joven de los frescos de Giotto,
cantándole a la Luna, vestido como tú? ¿Es
pontonero o es místico, te has peleado ya con él?
¿Y cómo es el silencio de su amiga del alma,
tan clara y trasparente como el agua que baja
por la Sierra de Gata, y que llora por ti? ¿Qué
dicen los arcángeles, los coros olorosos, de las
locas guitarras que cantan sin descanso y que
buscan a Dios por el monte pelado?
Tú nunca dabas una respuesta suave, pero
sabías decir exacta la pregunta. Ahora que tus
ojos de ardilla vivaracha galopan por las ramas
de los pinos más altos, ahora que tus manos de
niño juguetón abrazan otra vez encinas portentosas
y hay un huerto, una viña y una ermita de luz.
Ahora que tenemos todo el tiempo del mundo
y podemos hablar como siempre hemos hecho,
me pienso aprovechar. Cuenta, dime, Pacífico,
empecemos de nuevo ¿Por qué te llaman Pachi?
Tengo otra vez diez años ¿qué es lo que estás
apuntando en la libreta de hule? ¿Cuándo dices
que sale el autobús? Macuto o similar, lo hablaré
con mis padres. ¿Puedo ir al campamento de
verdad?
Descanse en paz.
Bedinta sea el alma de uno de los hombres mas grandes que he tenido el placer de conocer.
Hasta a los que no estuvimos tan cercanos a el como Piti y como Jurado nos toco de manera poderosa y sin vacilo. Hasta a cualquiera que nos conozca en esta vida sin haber conocido a Pacifico directamente llegara su mesaje alto y claro.
Ojala pueda yo vivir un solo dia de mi vida como Pacifico los vivio todos y cada uno: sin excusas, ni temores, ni pamplinas.
Por fin se culmina la primera fase de su obra: dejar de ser uno y convertirse en muchos; en todos nosotros.
Jurado, me has hecho llorar. Tienes un don muy especial para pintar con palabras.
Gracias Piti por recordarle en tu blog, se lo merece por todo lo que nos ha enseñado y nos ha aportado. Descanse en Paz un gran hombre.
Me uno a vuestro dolor. Honrar a aquellos que nos hicieron amar la vida y este deporte es un acto tan poco habitual que te engrandece aún más si cabe. Que el tiempo no te cambie Piti. Mucha suerte en tu periplo dorado.
Piti, crack, el abrazo más grande. ¡Te lo mereces por ser tan buena gente!
Gracias Piti. Sin duda Pachi siempre fue una de las personas que irradiabla alegria y esperanza por donde quiera que pasara. Me siento afortunado de haber podido conocerlo y convivir en el paraíso que él construyo.
Sin duda el padre Pacifico estara desde el cielo cuidando de todos nosotros y deseando que todos seamos felices.