Anatomía de un Instante

17 04 2009

Esto,aunque no lo parezca, es una recomendación literaria. El título del post, título del último libro de Javier Cercas, puede en lo baloncestistico a recordar lo congelado que se queda en la retina una ultima acción de un partido en la retina. Y más si has jugado dos prórrogas,efecto multiplicador de instantes a congelar.
No hay dobles sentidos, es un libro que me ha gustado mucho, entresaco un par de ideas que destaca el autor:

-“Cuando los progresos culturales son realmente un éxito y eliminan el mal, raramente despiertan entusiasmo”, observa el filósofo. “Más bien se dan por supuestos, y la atención se centra en los males que continúan existiendo. Así actúa la ley de la importancia creciente de las sobras: cuanta más negatividad desaparece de la realidad, más irrita la negatividad que queda, justamente porque disminuye.”
Odo Marquard

-”Los Heroes de la retirada”,frente al heroe clásico, el ganador,el siglo XX y sus dictaduras políticas han descubierto a otro tipo de héroes que no necesitan ganar, que no necesitan ser los mejores. Nadie suele ser un heroe para sus contemporáneos, la derrota acerca,humaniza. La estética del perdedor,que empieza a vender.





Laboratorio de Técnica (La Finta Definitiva)

7 04 2009

La técnica la inventan los jugadores, nosotros la adoptamos de los buenos y se la hacemos trabajar a los jóvenes (o a los menos buenos). Cuando vemos un partido y hay buenos jugadores en liza, no te recuestes mucho en el sofá, porque la perla está escondida pero te lanzará un destello. Incorporaté y apunta en que momento sucedió.

El mejor scouting no va a descubrir nada nuevo de Basile, si tiene el balón en la mano, izquierda en la subida, no ha de tirar en buenas condiciones. Si recibe indirectos, perseguirle. Si recibe balón rotado, nada de finta, es el jugador a puntear…

Un breve gesto de bailarina, una finta de tiro, un placer para la técnica. Basile iba a tirar, pero dentro del reglamento, sin hacer pasos, cambió de planes.





Labordeta

4 04 2009

Me ha regalado Mónica esta noche las memorias de Labordeta en el congreso de los diputados, leo el prólogo y dice:
“…y como un beduino monegrino se pasó ocho años contemplando las huellas de los ambiciosos, ambiciosas, de los poderosos, poderosas, de los divertidos y de las divertidas, y viendo, asombrado, la caída de los tipos combativos y defensores de sus ideologías, mientras ascendían los obedientes, lameculos y simplones.”

Mejor me voy de una vez por todas a la cama.